Alison se sentó en su escritorio, intentando concentrarse en su trabajo, aunque la presencia de Ophelia rondaba en su mente. Había algo en la forma en que aquella mujer la había mirado, algo frío y calculador que le dejó una sensación de incomodidad. La rubia parecía estar esperando algo, o más bien a alguien, y Alison sabía que ese "alguien" era Zane.
El sonido de tacones acercándose la sacó de sus pensamientos, y cuando alzó la vista, allí estaba Ophelia, con una sonrisa que no alcanzaba a su