Alison salió del pent-house de Zane, sintiendo todavía los rastros de la noche anterior en cada músculo de su cuerpo. Su cuello, tenía la marca del cinturón en todo su alrededor, pero esta no era tan notoria como las que tenía en sus muslos, y su cintura. Tampoco era tan grande como la palma de su mano marcada en sus nalgas. Por fortuna, la tela de su ropa las ocultaba perfectamente.
Mientras caminaba junto a él hacia el auto estacionado. Zane, se mostraba serio. Como si no hubiera rastro de lo