El sonido de la tormenta seguía retumbando en el exterior, como si el mundo estuviera en sincronía con el torbellino de emociones que los envolvía en aquel momento. Zane, con una mirada intensa que parecía atravesar el alma de Alison, continuó moviéndo sus dedos en el interior de ella, con una confianza imponente. Su cuerpo musculoso se presionaba contra el de ella, creando una sensación de calor que desafiaba el frío del vidrio.
—¿Sabes lo que estás haciendo conmigo? —preguntó Zane, su voz gra