La mañana abría algo amarga y así continuo el resto del día hasta el atardecer, a pesar de los intentos de Nicolae de hablar con ella la noche anterior, la insistencia de Nonna a que comiera algo o las llamadas de Martin a la pelinegra con la intención de avisarle acerca de la aparición de su padre, todo fue ignorado.
De sus grandes malos hábitos, este destacaba, alejarse de todos y no querer conversar con nadie de cómo se sentía, sabía que si buscaba al castaño el podría ayudarla a lidiar con