Su rostro era de incredulidad pura, había podido prever muchos escenarios posibles, pero ninguna idea de las que se hizo estuvo cercana a lo que sucedió, ver como el mejor momento, el que estuvo esperando por mucho tiempo se desmoronaba ante sus ojos.
Pensó que estaba tres o cuatro pasos adelante de Berlín, tenia la oportunidad para hacerla sentir humillada, pero todo dio un giro inesperado que la dejo a ella en un mal lugar, su piso le tembló y pidió a la tierra que se la tragara, para termina