C51. Una locura
[NARRADOR OMNISCIENTE]
El sonido de la puerta al abrirse no fue fuerte.
Pero en el silencio de la habitación… fue suficiente para romperlo todo.
Paulina levantó la mirada de inmediato, con el teléfono aún en la mano, el gesto tenso, los ojos cargados de algo que ya no era seguridad, sino alerta. Durante un segundo quiso convencerse de que no era él, de que no había llegado tan rápido, de que aún tenía tiempo para pensar, para moverse, para arreglarlo.
Pero no.
Jared estaba ahí.
De pie en la ent