C37. Un golpe de realidad
[NARRADOR OMNISCIENTE]
Acomodó de nueva cuenta sus gafas y soltó un suspiro al viento, que se sumaba a las 10 veces anteriores que también había suspirado frustrada. El trabajo era agotador y más agotador era cuando tenía a su jefe parado justo detrás de ella.
Llevaba un rato ya que había llegado y desde entonces no paraba de dar vueltas entre su oficina y el escritorio de la mujer, quién ya desesperada le había recomendado quedarse a un lado, mientras esperaba a que salieran los resultados de