68. El laberinto
Jennifer
Volver en si cuesta mucho cuando te regalan besos por todo el rostro.
Volver en si costaba mucho cuando su calor no solo calentaba mi cuerpo sino mi alma.
—No pienses en nada ¿Me lo prometes? —dijo Joseph rompiendo el silencio.
Abrí los ojos y lo miré, y le sonreí, como no hacerlo, él siempre ha sido tan paciente conmigo, tan cariñosos, tan todo, no puedo no sonreírle.
Me dejó en el suelo con suma delicadeza cuando le asentí y me ayudó a arreglarme y él también, teníamos que adecentarn