10 Jennifer
—Bueno… no, esto es pésima idea— me avergoncé y quité el celular de mi oído lista para colgar y morir ahogada por el oprobio que causaba la situación, pero él gritó algo— ¿qué?
No había oído bien lo que había dicho.
—No cuelgues, no te sientas avergonzada— tenía ganas de decirle que llegó tarde su consejo, me sentía un poco tonta que yo misma no supiera satisfacerme a mis veintitrés años.
—Si, bueno… no importa— lo deseche para terminar el tema de una vez.
—Importa, quiero… me gusta