Mundo ficciónIniciar sesiónDe reojo pude ver, queda solo un trozo de pizza, habían desaparecido las otras dos. Estiré mi mano y la sostuve.
—¡Casi me quitan la pizza! —protesté.—¿De verdad estás mirando de reojo? La pizza esa que estaba.—Sí, está muy sabrosa y se devoran todo.—Podía pedir otra pizza más caliente.—No hace falta. Ya me comí media pizza.—¿Qué? ¿media pizza en qué momento..? —preguntó asombrado Eduardo.—¿Por qué me miras la panza?, no v






