Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Exagerada! — comentó divertida mientras me abrazaba.
—Tengo una idea. ¿Qué tal si vamos a correr? — propuso Melisa.
—Estoy en mis días, Melisa. No puedo y lo sabes. Menos el segundo día.
—Tienes razón. Eres como una marea.
—Melisa, la regañé — y ella se rió divertida.
—Perdón. Bueno, ¿entonces qué haremos? —







