Pasaron dos días y Sol estaba mejorando. Solo que le veía triste y no hablaba mucho, cosa que preocupaba a Anna, extrañaba los consejos y las advertencias que recibía de su amiga. Ella se encargaba de curar sus heridas y estaba pendiente a los horarios de los medicamentos.
¡Tock, Tock, Tock!
Ella se apresura a la puerta, pensaba que Peter había regresado a visitarla, más se encuentra con Adela y después de su sorpresa la recibe con un gran abrazo. —¡Mi viejita!
—¡Mi niña! ¡Estás hermosa!
—Pasa a