La Pregunta
Julian se sentó en el borde de mi cama y me miró como siempre lo hace cuando quiere respuestas: paciente en la superficie, pero con todo lo demás moviéndose rápido por debajo.
—¿Qué está pasando, Elara? —Su voz estaba controlada. Cuidadosa—. ¿Por qué me detuviste? ¿Por qué estaba él tan cerca de ti? —Sostuvo mi mirada—. ¿Han vuelto? Porque realmente necesito saberlo. Ahora mismo.
Exhalé lentamente.
—Julian —me senté a su lado—. Si algo así estuviera pasando, si algo hubiera cambiado