47. No era importante para nadie.
A pesar de los esfuerzos de Amanda Gregory fue incapaz de funcionar y realmente tampoco quería, se la sacó de encima sin decir palabra, algún gruñido inteligible salió de sus labios, pero ni una sola palabra, se levantó de la cama y recogió la ropa que había extendido por el suelo, ni siquiera sabía por qué se le había ocurrido ir allí, tal vez porque por primera vez, desde que era un niño, le molestaba sentirse solo y abandonado, pero sin lugar a dudas, Amanda no era la compañía que necesitaba