33. Solo no tardes mucho.
Danielle se acercó por la espalda de Gregory para abrazarlo mientras le besaba los hombros. Le acariciaba delicadamente los pectorales y el abdomen, era muy difícil despegarse de él, el magnetismo que sus cuerpos ejercían se volvía imposible de resistir.
— Deberías enseñarme a conducir esta cosa para volver.—Pasó una copa frente a él, había encontrado un buen champán francés frío en el refrigerador y esa era una muy buena ocasión para descorcharlo — Luego podemos pedir que nos traigan sushi y c