121. Brindemos
—¡Por favor mujer! ¿Crees que Enrico va a creer que realmente te apena mucho, que su futura señora no lo haya podido acompañar?
Enrico no pudo evitar sonreír ante el intercambio de palabras de sus dos amigos, para Enrico era obvio que Melanie no era del agrado de su amiga.
—Ella se disculpa, hoy es el único día del mes donde su padre y ella se reúnen para cenar— por supuesto no era una mentira, la mentira era el decir que Melanie estaba enterada sobre esa reunión, de haberlo sabido se las hubie