Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 8
Las manos de Liliana no dejaban de temblar mientras entraba al penthouse de Renner. Apenas eran las 6:30 p.m. —había salido temprano del consultorio después de que Marcus la acorralara en la sala de descanso.Él lo sabía.No todo, pero suficiente. Había notado el patrón de sesiones canceladas. Había visto cómo se iluminaba cuando su teléfono vibraba. Y hoy había asestado el golpe final con una expresión fría:—O refieres a ese cliente a otro tera






