PUNTO DE VISTA DE BRONTE
(ADVERTENCIA: CONSENTIMIENTO DUDOSO)
Mis malditas manos no paraban de temblar. El ambiente en la sala de juntas estaba tan cargado de dinero y poder que sentía como si estuviera respirando hielo.
Y a la cabecera de aquella mesa de caoba ridículamente larga estaba sentado él. Lennox Black. El nuevo director ejecutivo.
Un hombre tan frío que juraría que la temperatura bajó diez grados cuando entró.
Yo era simplemente Bronte. La secretaria. El fantasma con blusa y falda ba