Mundo de ficçãoIniciar sessãoPero su búsqueda había sido infructífera; había llegado en la mañana del día siguiente a su hogar, y aunque no tenía un ápice de cansancio físico, estaba mentalmente agotado. Recorrió en vano todos los recovecos de la ciudad que pudo en lo que quedaba de la noche, y apenas logró llegar a la mansión con la leve luz del amanecer.
Caminó hasta la entrada de la mansión, cubriendo su cabeza del







