“…”
Nos encontramos a unos metros de la catedral señor Salvatore, estamos a punto de hacer la incursión—Lorenzo hace mención por el comunicador.
Excelente, realmente increíble Lorenzo, quiero que le enseñen a ese maldito quien es el jefe de jefes y así tu familia se salvara—Hace un silencio corto— Otra cosa, no quiero que seas tú quien mate al chico, quiero que sea ella ¿Esta claro?—Lorenzo y Rosseti intercambian miradas incomodas— Dije ¿que si está claro?
—Sí, sí, lo siento señor, llevaremos