Al llegar a Catania Tony Bonelli es escoltado por sus matones de vuelta a la catedral, bastante inquieta y preocupada.
— ¿Qué ha sucedido señor?—Pregunta Giancarlo.
—Rosseti ha desaparecido, al levantarme en parís no la encontré, temo por su vida, quizás alguien la haya secuestrado la cuestión es ¿Cómo?
—La verdad no hemos recibido alguna llamada sospechosa, y todo ha estado de lo más normal en la mansión—Giancarlo le comenta —Quizás simplemente huyo señor.
— ¿Qué? ¿Por qué haría algo como eso?