Giancarlo se acerca a la ventana y observa a dos caballeros vestidos de negros acercándose a la puerta principal de la casa, trata de mantener la calma y se mueve a uno de los cuartos en donde descubre que el difunto, Giovanni, poseía armamento. Se equipa con un rifle de casería, y una Mp5 especial, más su Glock, estaba preparado para hacerle frente a los soldados.
— ¡Giovanni, estamos aquí, salgan tú y tu rehén con las manos arriba! — Gritan los soldados. Acto seguido golpean la puerta y arroj