Capítulo L...Regresando a Roma...Parte I...
Al día siguiente Leonardo despierta y se dirige a ver a sus niños que apenas duermen tomados de las manos, el hombre da una sonrisa antes de darles a cada uno un tierno beso en sus cabecitas y así después de enviar a Aurora a casa, se prepara para ir a su trabajo, cuando se escucha como tocan la puerta como si fueran a matar a alguien.
-¿Qué pasa nana?
-No sé mi niño, por favor – mirando a Crisanta – ve y abre la puerta
-Sí Madame Alessa – y así se acerca a abrir la puerta – ¿papá?
- ¡¿Qué demo