Mundo ficciónIniciar sesiónYa estamos de camino a la dichosa casa de seguridad.
Después de darme cuenta de que mi propia "familia" es mi peor enemigo, no me importa mucho lo que me pase ahora. Tengo la cabeza recostada en el ventanal de la puerta del coche, observando el paisaje mientras Jack maneja.
Dos vehículos más vienen detrás de nosotros por seguridad.
—¿Estás bien? —pregunta. No sé por qué me extraña que lo haga.
—Sí. Solo estoy cansada. —respondo sin verle.
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