Las luces rojas y azules de las patrullas iluminaban los acantilados de Black Harbor.
Los paramédicos corrían hacia Richard Coleman mientras las fuerzas del orden establecían un perímetro de seguridad alrededor del faro. Se escuchaban voces por todas partes, puertas que se cerraban de golpe y órdenes que iban y venían, pero Ben apenas escuchaba nada.
Su mirada seguía fija en Richard.
—Habló del expediente Phoenix...
Aquellas palabras no dejaban de repetirse en su cabeza.
Charles se agachó junto