Después de la visita de Xania los guardias comenzaron a traer comida, lo cual agradecía enormemente, era un alivio saber que no iba a morir de hambre, si tenía que ser sincera, desde mi perspectiva era una de las muertes más horribles que se le pudiera dar a alguien...
Suspire mirando el techo, estaba harta de preguntarme que iba a pasar conmigo, definitivamente la incertidumbre iba a acabar conmigo, gracias a esta y a la ansiedad no podía respirar bien y mi garganta y pecho se apretaban dolor