74.

Hari se rió mientras jugaba a la rayuela con los hombres grandes que Shannon llamaba "acompañantes". En realidad, eran como grandes ositos de peluche con números divertidos como nombres.

— ¡Salta un poco más, Zero! — chilló, esquivando a Dos mientras éste intentaba alcanzarla. Los hombres podían asustar a otros niños, pero para Hari eran amigos.

Zero la abrazó y la hizo gritar más fuerte. —¡Te tengo, pequeña señorita!

Aunque una pequeña parte de Hari extrañaba muchísimo a mamá continuó jugando
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