Boyle no pudo soportar mirarla mientras sacaba el libro de “Cuentos de Hadas de Andersen” de una bolsa de plástico que trajo consigo y lo colocó en la mano de Cherie.
“Solo léelo si te sientes demasiado sola en el futuro”.
Cherie negó con la cabeza con sus ojos llenos de lágrimas. Tenía una mirada suplicante mientras decía: “Boyle… por favor, llévame a casa…”.
Boyle respiró hondo mientras sostenía las pequeñas manos de ella y dijo: “Cherie, sería irresponsable si te llevara a casa ahora. No q