Tiempo después llegamos a Ouarzazate, una ciudad turística situada al sur de Marruecos y que, tal como me dijo Bradox mientras yo me quedaba con la boca abierta ante aquella diversidad de paisajes, era conocida como “La puerta de entrada al desierto del Sahara”, cosa que me impresionó bastante.
—Aquí se han rodado muchas películas —dijo mientras tomábamos el té en aquella otra parada antes de continuar nuestro camino.
—Obviame, el paisaje es increíble —afirmé dando un vistazo a mi alrededor—. E