Amira.
Maldita loca como hubiera deseado tener una espada para haberle atravesado el corazón en ese instante, ¿ cómo diablos se atreve a ensuciarme, hacerme esta humillación pública ? salgo del salón más que furiosa seguida por Ana de cerca.
-Princesa Amira ¿ Desea que le pida algún té o algo para que calme sus nervios ?
-No. Gracias deme espacio para poder tranquilizarme y cambiarme.
Ana asiente y regresa al salón, sigo de largo hasta llegar a mi habitación donde las sirvientas me ayudan a c