Mundo ficciónIniciar sesiónLa tarde llegó rápido, pero lo que más rápido llegó fue la bella noche
Donde alfa y omega no se despegaron en ningún momento, paseando felices por varios lugares donde Aurel ni siquiera había visto en su vida
Teo de vez en cuando se metía cuando sentía que el alfa pelinegro sobrepasaba los límites de su mejor amigo, como por ejemplo un beso subido de tono que sus lobos tanto querían. No lo hacía







