¿Por qué?
¿Por qué, justo en ese momento en que él dijo aquella maldita frase, sus piernas temblaron?
¿Qué tipo de poder tenía ese hombre sobre ella, que bastaba con que abriera la boca para desordenarlo todo?
Era como si supiera exactamente qué cuerda tocar, qué grieta alcanzar y, peor aún… cómo hacerla perder completamente el control.
Mientras sigue procesando sus palabras, siente la presión suave de los dedos de Hector apretando un poco más su mano. Su mirada sigue firme, pero ahora hay algo