Por la forma en que Eva hablaba, se notaba que realmente le gustaba ser el centro de atención.
—Qué bueno que estés feliz.
—¿Vas a ir a nuestro compromiso, verdad? —preguntó Eva.
—¿Y-yo? Claro que no. Solo soy una empleada de la empresa; estoy segura de que su compromiso tendrá solo invitados import