— Soy un hombre de palabra. Por más que deje claro que no quiero que esto termine, respetaré tu decisión.
— Gracias.
— Pero aún tenemos unas horas antes de nuestro vuelo, vamos al hotel — guiñó el ojo encantadoramente.
Aquella sería la última vez que lo harían, se lo grabó en la mente y esperaba que su corazón también lo entendiera. No importaba cuánto le gustara y cuánto la presencia de Ethan le hiciera sentir sensaciones inimaginables. No habría otra vez ni recaídas, todo lo que debía hacer de