— Aun así, prefiero no arriesgarme.
— No arruines nuestros últimos días, ¿olvidaste lo que hablamos ayer? — preguntó.
— No recuerdo haber aceptado nada.
— ¿En serio que tu beso no fue una respuesta positiva? — Sonrió. — Son solo dos días, olvidemos el mundo exterior y concentrémonos en nosotros dos — nuevamente, tomó su mano. — Además, la calle está muy concurrida, si no te tomo de la mano, será muy fácil perderte.
Aunque tenía miedo, sabía que los dos estaban prácticamente al otro lado del mund