Quería su sumisión.
Draco la había oído gritar. La dejó deliberadamente en el pasillo sabiendo que alguien podría intentar matarla y esta era su mejor oportunidad. No sabía que la pequeña zorra vendría tras él.
Ella estaba gritando pidiendo ayuda y él se preguntó por qué el asesino tardó tanto en matarla. Era como si sus pies tuvieran vida propia mientras merodeaba hasta donde escuchó su voz.
Contempló la puerta cuando escuchó la voz de Víctor.
La sangre de Draco hirvió cuando escuchó lo que pasaba y sin pensar mu