Para que él cediera.
Pasaron un par de días de silencio y paz. Para lo que Flor se dio cuenta, Draco la había estado evitando, lo cual fue una magnífica sorpresa después de todas sus tácticas lunáticas.
Él nunca estaba en su habitación estos días y si se encontraban en el pasillo, él pasaba junto a ella como si ella ni siquiera existiera, lo cual era algo increíble, pero ¿qué demonios con ese cambio de personalidad?
Su odio por los humanos pudo haberse reencarnado en su cabeza y ahora estaba de vuelta con el cruel