Era muy alto, musculoso y su aura poderosa exigía sumisión absoluta.
—No puedes escapar esta noche —dijo con voz áspera, inclinándose hacia atrás sólo para dejar que sus ojos recorrieran su pequeño cuerpo de pies a cabeza con un brillo oscuro en sus ojos como si la estuviera evaluando.
—Dije que no lo quiero —dijo fríamente con todo el coraje reunido y trató de caminar desde el otro lado, pero él instantáneamente se inclinó más cerca obligándola a dar un paso atrás para que sus cuerpos no se to