Capítulo141.
— ¡Maldita, maldita, maldita desgraciada! — Grita Vero al mismo tiempo que se escucha un ¡plas! ¡tas! ¡pum! de cosas impactándose y destruyéndose en el momento en el que son arrojadas por el aire.
Vero se encuentra en su habitación de luna, la misma en la que se sentía completamente segura.
— ¡Maldita desgraciada! ¡Sobreviviste, desgraciada! ¿Cómo le hiciste? Era prácticamente imposible. Ese mismo veneno es el que se utilizó para…
Guarda silencio. No debía confesar absolutamente nada a pesar d