Capítulo 57.
Unas horas después Dionisio se encuentra en medio de la construcción.
En ese momento, las indicaciones que él estaba dando pasan a segundo plano, cuando Ana llega con paso petulante y, al girarse, él le sonríe de manera cálida.
— Necesitamos hablar a solas ¡Ahora! —declara la señora Klaffman con todo el cuerpo tenso a punto de explotar.
Dionisio asiente y sonríe. En ese instante la lleva a una habitación que se encuentra alejada donde él mismo se hospedaba cada una de las noches desde que había