Capítulo 166.
“Maldito, maldito, maldito.” Piensa Romina al mismo tiempo que va caminando por el pasillo. “Por supuesto, ya que me enlace a Nikael, esto que siento va a desaparecer. Beta Igor no va a tener control sobre los latidos de mi corazón, sobre los pensamientos y los sueños que tengo en la noche.”
Ella suspira frustrada.
— No, no, no puede ser posible.— Dice ella al mismo tiempo que acelera los pasos para alejarse de ese hombre que la había torturado de día y de noche y ahora se presentaba frente a