Capítulo 13.
— Necesito distraerme— susurra Alena al mismo tiempo que se levanta de la cama, solo le había tomado unos cuantos minutos volver a ser fría e incómoda sin la presencia de Alfa Randolf.— ¿Cómo pude caer aquí?— cuestiona ella al mismo tiempo que comienza a caminar por la habitación, que estaba apenas iluminada por unas cuantas velas en puntos destacados.
La camisa de Alfa Randolf, le impedía olvidarse de él, de la pasión que sintió ver al observar sus ojos en el punto exacto de colocarla en la