—Yo… yo lo sabía, desde antes de casarme— contestó la pelirroja con voz titubeante
—¿Y aun así se casó con él? — atacó el abogado— casarse con su violador es un comportamiento irracional… de alguien que carece de su sentido común al casarse con su agresor… un trastorno masoquista
—¡Las cosas no fueron así! — gritó ella
—¿Cómo fue entonces?...
—¡Protesto señoría! — intervino Paul levantándose de su lugar— mi clienta no tiene por qué hablar sobre su vida amorosa, no viene al caso en este juicio—