AMÉRICA
Estoy tocando el infierno y no me importa quemarme con sus brasas, las manos de Bryce rasgan mi piel, luego de amenazarme con romperme, lo tengo desnudo frente a mí, devorando mi cuello como si fuera su dulce favorito. Tal vez este sea el mejor momento para decirle la verdad, para hacerle saber que soy gemela de la mujer que ama, pero es que la voz se me va.
Sus manos se dirigen hacia el broche de mi sostén detrás de mi espalda, lo suelta liberando mis pechos, las luces están encendid