BRYCE
La follé, joder, cometí ese error, pero América, esa mentirosa es tan adictiva, que no me pude resistir, mucho menos cuando me confesó que no había estado con otros hombres, solo conmigo, y lo comprobé cuando la penetré, estaba tan estrecha, que las paredes de su coño estrangulaban mi polla dura, le dolió, lo disfruté, ver como tenía que recurrir a morderse el labio inferior cuando la solté, hizo que casi me corriera como un adolescente.
Ni siquiera cuando tenía sexo con Vanesa u otra m