AMÉRICA
Me congelo con lo que me muestra Bryce, las manos me tiemblan, un sudor frío recorre mi espalda y me convenzo mentalmente que todo es una pesadilla, sin embargo, el que Bryce se esté comiendo con la mirada a Madeline, me atrae a la realidad de un golpe.
—¿Cómo lo sabes? —la pregunta se desliza de mis labios de manera vergonzosa.
—¿Eso importa? —enarca una ceja con incredulidad.
Rupert se acerca y detalla el rostro de mi hija, en estos momentos quisiera enterrarla en lo más profundo