Estos dos días ella no ha visto a Michael. Por orgullo no le ha preguntado a su suegra sobre él. Almorzaron juntas, pero no quiso mencionarle nada de su hijo. Trata de ser lo más normal posible, aunque las preocupaciones la tienen muy distraída.
— Cariño. ¿Quieres acompañarme a hacer unas compras? — le dice su suegra.
— Claro que sí, eso me distraerá del encierro y las preocupaciones.
— ¿Es bueno tomar aire de vez en cuando?
— Ya somos dos la que reflexionamos así. — el chofer las llevó al c