—No te detengas.
—Alfa… —susurra Mateo.
—Hazlo —Gruñe cerrando sus ojos.
Mateo al sentir complacencia toma con fuerza el cuerpo de Alfa para arrastrarlo por su cuerpo.
Alfa al sentir el calor del cuerpo de Mateo, comienza a ronronear grave entregándose en las manos de este.
Mientras Mateo repartía mordiscos al hombro de Diego comienza a desabrochar el botón y luego bajando el cierre, Alfa ansioso toma del borde de la cintura de su pantalón para bajarlo con todo y ropa interior.
Mateo sonríe ant