Los días fueron pasando Mateo seguía con sus cambios de humor, Diego también tenía los suyos, pero se mostraba más sensible y el doble de posesivo ya que seguía al cuidado de James.
No podía evitar gruñir al verlo, pero mientras la hermana de Mateo se encontraba en el país debían protegerlo, a juzgar por lo que se dedicaba no se podía esperar nada bueno de ella.
Diego insistía para que fueran al médico ya que el periodo de celo estuvo junto con Mateo, debían controlarse ambos.
Mateo decidió