—¡Diego! ¿dónde estabas? — Matías con dos botellitas de cerveza se acerca a este.
—¿Matías?
—¿Mateo?
—¡Ay Jesús! — fue la exclamación de Ángel ante toda esta tensión, sentía pena por arrastrarlo a esta situación.
—¡Mateo! ¡Qué bueno verte! — Matías me abraza con emoción, ¿cómo es que está aquí y con este Alfa?, Diego da un paso, pero se detiene al lanzarle una mirada de advertencia.
—¿Cómo lo conoces? — Pregunta Diego con una voz grave, podía notar que se sentía posesivo.
—Somos amigos Di